viernes 18 de noviembre de 2011

Yo vivo en una maceta

Reflexiones pasadas...

Ya no encajo. Esa es la sensación que me persigue desde hace tiempo. No encajo y no hay culpables, es parte del camino que estoy recorriendo. Ya no aporto, ni me aportan. Es la hora de intentar buscar un marco nuevo donde volver a intentar encajar. Aprenderé y aprenderán del intento. Y al final, dejaré de encajar. Otra vez. Un ciclo cuyo final es la muerte. Con sinceridad, no me duele. No lo hace porque ha ido pasando poco a poco y yo lo he estado observando desde el primer momento. Ha habido tiempo de aceptarlo y asimilarlo. Lo entiendo y lo comparto. Hay que crecer y para ello uno no puede tener más raíces que con las que nace. Mis raíces siguen existiendo, pero yo no vivo en tierra firme. Yo vivo en una maceta. Es contradictorio porque siempre tiendo a buscar la seguridad que aporta la estabilidad. Tiendo a ello y cuando casi la consigo, decido que esto no es lo mío y que tengo que inventar alguna aventura en la que arriesgarme.

Quizás todo esto sea porque soy un inmaduro o porque tengo la obligación de llegar a puerto. Sí, probablemente sea eso. Tengo la obligación y como no puedo cambiar la ruta, cambio el barco. Es así de simple, o así de cobarde.

jueves 25 de agosto de 2011

Como iba creyendo... digo diciendo...

El Jefe de Estado de un país viene a visitar otro país. De todo el mundo llegan personas al país visitado para apoyar y ver al Jefe de Estado que viene de visita. En el país visitado se molestan porque sus instituciones públicas se arrodillan ante los visitantes ofreciéndoles todo su apoyo económico y logístico. Apoyos que escasean en muchas ocasiones para los propios habitantes del país visitado. Es por eso que entienden que esta actitud no se corresponde a la que deberían tomar unas instituciones libres y que representan a todos (es decir, que son neutrales). Deciden unirse y manifestarse en contra de esto. Durante el recorrido de su manifestación se toman con los visitantes y comienza un enfrentamiento. La policía del país visitado y de otro país diferente a los dos que nos conciernen, se emprende a porrazos contra los manifestantes, los disuelve y los acorrala en las bocacalles de la plaza. Mientras tanto, los visitantes se pasean libremente por la plaza y son hasta escoltados.

Esto fue lo que escribí la semana pasada cuando quería hablar de la visita del Papa cristiano católico a España. Tenía más en un folio, pero es que no merece la pena debatir sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud cristiana católica. Primero porque es un acontecimiento como otro cualquiera y segundo, porque estoy cansado de hablar del tema.

Lo que yo tengo clarísimo es que no se puede tratar a una religión como suprema o superior a otras, que el Estado no puede ponerse a disposición de las religiones como si estas fueran fuentes de poder, de justicia o de verdad; que la verdadera libertad religiosa es la que se encuentra fuera del gobierno y de la educación y que lo diga el Papa o el Buda me tiene sin cuidado.

Mi no gustar

No soporto a la gente que mastica la comida como una cabra, ni los que hacen ruidos mientras trituran el pan con su boca. No me gusta que no se tenga la suficiente sensibilidad como para reciclar y reutilizar ya sea plástico, vidrio, cartón, papel, pilas, aceite... o para no tirar basura en la calle o para no poner los pies encima de los asientos del transporte público.  Me molesta la gente que dice ¡Qué asco! a un plato de comida que se le sirve en la mesa o que coma a regañadientes o con gestos de desagrado o que tire la comida a la basura. No soporto a los que se creen que la música que escuchan es la única que vale la pena. Me molesta la gente que no respeta el sueño ajeno o que llama a cualquier hora del día y de la noche. No me gusta la gente que se aprovecha descarada y suciamente de los demás, de su dinero, de su tiempo y de sus energías. Me enfada la gente egoísta, antipática y desagradecida. Me disgusta la gente que "odia" partes del cuerpo humano, que no sabe convivir con sus defectos o que se cree con el derecho de juzgar sin ser juzgado. No me gusta que se desprecie la verdura, ni que se consuma carne en exceso. Me encanta la gente que no quiere que se lo den todo hecho, y que se preocupa por un momento de las necesidades ajenas. Me gusta la gente que escucha, que habla y deja hablar, que tiene en cuenta lo que dices y que no superpone su voz a la del resto. Me enfadan los te quiero o los te echo de menos falsos, vacíos, adecuados... Me molestan los piropos que se dicen después de que te piropee yo antes, me molestan los alagos excesivos y los aduladores. No me gusta que te creas que soy tonto, que me chupo el dedo o que nací ayer. Me desagrada la gente que farda, que aparenta...

No me gusta la chulería ni el pijismo sobrevalorado. Aborrezco el dinero y aborrezco a los que se creen que no se puede hacer nada sin él. Me asquea la negatividad, las quejas constantes, el "nada me gusta", el querer dar pena o la gente afligida. Adoro a la gente que dice Hola, Buenos días, Disculpe, Me permite, Es tan amable de..., Muchas gracias, Que tenga un buen día... No me gusta que dejes la ropa que miras o te pruebas en la tienda de cualquier forma o en cualquier lugar, tampoco me gusta que la gente aparque el coche como le viene en gana ocupe así uno, dos o tres aparcamientos. No me fío de la gente que no respeta, cuida, quiere o acepta a sus abuelos, ni a los míos ni a los de nadie. Me molesta la gente que se cola y que no sonríe nunca., que no lucha, que no reacciona, que se queda impasible, que le importa un pimiento la política, que no lee un periódico y que lo único que le preocupa es cómo tiene el pelo esta mañana.

Me gusta la gente que tiene respeto por sí mismo, por los demás, por los animales y por la naturaleza en general. Me agrada la gente responsable socialmente, agradable, sonriente y agradecida. Me encanta la gente educada, que cuida tanto lo suyo como lo de los demás, que comparte, que disfruta de lo que tiene en el momento en el que puede. Que no está siempre controlando lo que le deben, cuánto le deben y quién se lo debe. Disfruto de la gente positiva, luchadora, crítica, conversadora y empática. Adoro a la gente natural, abierta, receptiva, acogedora y buena anfitriona. Me gustan los alagos profundos, espontáneos, los que levantan y los que construyen. Me gusta la gente que no pone la música a tope a partir de cierta hora y que limpia la ducha después de usarla. Me causa ternura la gente que se echa menos comida en su plato, para echarle más al resto, para la que "primero los demás y luego yo"... Y me encanta la gente crítica, que piensa, que reflexiona y que sabe lo que no le gusta aunque tenga en sí misma mucho de ello.

martes 19 de julio de 2011

¿Pero qué se cree esta gente del Partido Popular?

Me hierve la sangre, está a punto de evaporarse toda y quedarme así, más tieso que una mojama. Y es que cuando de política se trata me dejo hasta las vísceras en ello. No soporto, no aguanto, me cansa leer cómo el Partido Popular se cree que en las próximas elecciones va a clavar su banderita azul en la Moncloa y, con ese gesto, salvar a España (¡Viva!) ¿Pero qué se ha creído esta gente que tiene sus filas llenas de imputados por casos de corrupción? ¿Pero qué se ha creído esta gente que ha tenido al más intolerante y facha presidente que jamás ha gobernado este país durante la corta democracia que lleva? ¿Pero qué se cree esta gente que fomenta el racismo y la homofobia? ¿Se creen que por lamerle el culo a la Iglesia cristiana, católica, apostólica y romana ya tienen la bendición del Santísimo para convertirse en los libertadores del pueblo español? ¿Pero qué demonios se ha creído esta gente que es? ¿A quién diablos representan? ¿A los que se parten el alma pagando una hipoteca con un sueldo que no les llega ni para comer? ¿A los que vienen de tierras extranjeras para poder tener una vida? ¿A los que salen cada día a la calle para luchar por unos derechos que no tienen por no seguir la corriente, su corriente? ¡No, claro que no! Esta gente no representa ni a sus propios votantes (iiiioooooo iiiiioooooo). ¡Y estoy radicalmente en contra de los argumentos contra el gobierno actual para salir en defensa de este cutre partido! El gobierno bien merecidas que se tiene esas críticas, pero que no me vengan con heroicidades mediocres de un partido que cree en su presidente a duras penas.

A ver qué se ha creído esta gente que vota a un partido tan asqueroso por dentro para venir a criticar las actuaciones del gobierno. Corta primero las malas hierbas de tu jardín y luego vete a criticar el del vecino. ¡Vamos hombre! Si es que a la derecha de este país no se le puede dar ni un milímetro de espacio porque en seguida van con su bandera de España (¡Viva!), su himno nacional y su crucifijo a luchar en cruzadas contra sus enemigos los socialistas, ¡que ya no les queda nada de eso! Y ahora que me digan intransigente e intolerante. Los mismos que tienen en su alma escritas las palabras homofobia y racismo o los mismos que van a ir como burros a las urnas a votar por un partido de lo que único saben es que "nos va a sacar de la crisis". ¡Hasta luego!